MADRE DE LOS POBRE

viernes, 17 de noviembre de 2017

Hoy celebramos a santa Isabel de Hungría. La Tercera Orden Franciscana la honra como patrona y toda la familia franciscana la cuenta entre sus glorias. Queremos aprovechar esta ocasión única para presentar su figura excepcional de entrega a Dios Padre, en el seguimiento de Cristo y en la disolución de todo su ser en el Dios-Amor. Es también  protectora de nuestra congregación, por ello en este día queremos recordarla, Si nuestro seráfico padre San Francisco pasó por el mundo siendo evangelio viviente, Santa Isabel no dudó en tomar el relevo.

Se vació de sí misma hasta hacerse asequible a todos los menesterosos. Descubrió la presencia de Jesús en los pobres, en los rechazados por la sociedad, en los hambrientos y enfermos. Todo el empeño de su vida consistió en vivir la misericordia de Dios-Amor y hacerla presente en medio de los pobres.

Isabel de Hungría nace en el seno de la familia real de Hungría a principios del Siglo XIII.  A los cuatro años había sido prometida en matrimonio, se casó a los catorce, fue madre a los quince años y enviudó a los veinte. 

A pesar de que su matrimonio fuese concertado Isabel y su esposo Luis viven una vida matrimonial fundada en el amor, la comprensión y lo más importante, en El Señor. Esto hace que Luis pueda comprender el espíritu de entrega que impulsa a Isabel a querer dar todo lo que tiene para los pobres, arriesgando su reputación, su salud y acogiéndoles en su propio hogar, y la humildad que la lleva a no querer vestir según su categoría si no lo más humildemente posible. Se amaban tan intensamente los esposos que ella le decía a Dios:         
Dios mío, si a mi esposo lo amo tantísimo, ¿cuánto más debiera amarte a Ti?

El pueblo la llamaba "la mamacita buena".
Su director espiritual, el P. Conrado,  escribió: "Afirmo delante de Dios que raramente he visto una mujer de una actividad tan intensa, unida a una vida de oración y de contemplación tan elevada". Algunos religiosos franciscanos que la dirigían en su vida de total pobreza, afirman que varias veces, cuando ella regresaba de sus horas de oración, la vieron rodeada de resplandores y que sus ojos brillaban como luces muy resplandecientes.

Isabel buscó el seguimiento radical de Cristo que, siendo rico, se hizo pobre, en el más genuino estilo de Francisco. Abandonó las apariencias y ambiciones del mundo, el boato de la corte, las comodidades, las riquezas, los atuendos de lujo... Bajó de su castillo y puso su tienda entre los despreciados y heridos para servirles. Fue la primera santa franciscana canonizada, forjada en la fragua evangélica de Francisco.


El 17 de noviembre de 1231, a sus 24 años, voló Isabel a la eternidad al unísono con el salmo 44: “Hijas de reyes salen a tu encuentro, de pie, a tu derecha está la reina enjoyada con oro de Ofir.

POR LA DULZURA Y EL AMOR ATRAERÉ LOS CORAZONES...

jueves, 9 de noviembre de 2017

            ...y los encaminaré por la senda del cielo.

H            Hoy conmemoramos el paso  a la Vida de nuestra Beata Madre Carmen del Niño Jesús.
            Así nos cuentan su muerte: 
              "Si, ha muerto la Madre Carmen, la de La Victoria. Parece mentira, pero es cierto.
Ella… que fue rica y vivió siempre para los pobres, que sabía, como nadie, soportar
el propio sufrimiento, que no tenía nada suyo, que nunca dejó de ayudar al que la 
necesitaba, de rezar con el que no sabía…
En Antequera no se comenta otra cosa. Sólo se habla de ella, y, además, a media voz, 
con respeto, con mucho sentimiento y con muchísimo cariño.
No sé qué pasa, pero te pones a rezar por ella y cuando te das cuenta estás hablando 
con ella, seguro de que te escucha, de que recibe lo que le dices con el corazón de 
par en par, como si la tuvieras delante.


Esta fue la reacción del pueblo que la vio nacer, sufrir, gastarse por amor de Dios y 
de los hermanos y morir con sencillez, como realizando un acto de servicio más, el 
último aquí abajo, el que daría paso a las interminables bendiciones que se dejarían 
sentir después de su muerte.
En La Victoria los sucesos siguientes conmovían. La separación era dura, irremediable. 
Sus hijas habían querido aprovechar el último rayo de esperanza, pero se les escapaba 
de las manos.
Luego la noticia se difundió rápida, como si hubiera sido empujada por este aire solano 
de Antequera que siempre va tan deprisa.
De todas partes llegan a la Victoria cartas llenas de asombro, de conformidad y, al 
mismo tiempo, de interés por conocer detalles, por saber hasta los últimos pormenores.
Sí; habían muerto ya varias hermanas a consecuencia del tifus. Madre Carmen, ya 
afectada de la enfermedad, cuando supo el fallecimiento de Madre Victoria - la que fue
 su secretaria -  anunció que ella la seguiría y con su muerte echaría la llave a tantas 
como se venían sucediendo.
Aquello se cumplía; la Madre murió pocos días después; cesó el tifus y hasta nueve 
años más tarde no se registró ningún fallecimiento en la Victoria.
También había dicho otra cosa:
«Cuando yo muera aprobarán definitivamente las Constituciones».
Muy pronto, tres años después, se haría realidad lo que Madre Carmen había dicho, 
y el 3 de mayo de 1902, Su Santidad el Papa León XIII, aprueba la Congregación y sus Constituciones.
La fama de santidad de Madre Carmen, extendida por dentro y fuera de Antequera, hace
que se inicie el proceso diocesano de Fama de Santidad en el año 1945, prolongándose
 hasta 1950.
A partir de ahí, fase «Non Cultu», Proceso Apostólico, ...
Y el 7 de abril de 1984, Año Jubilar de la Redención, son aprobadas sus Virtudes heroicas.
 Es declarada Venerable por el Papa Juan Pablo II.  ¡Es el año en que la Congregación 
celebra el Primer Centenario!
Sus Hijas, en Colegios, Residencias, Escuelas de obreras, Hospitales, Dispensarios, 
Centros de Educación Especial, Misiones, Escuelas Parroquiales, alivian el dolor, 
la ignorancia; contribuyen a extender el Reino de Dios, desgastando sus vidas mientras
 proclaman, hasta lograr un  eco interminable, aquellas palabras que Francisco de Asís
 pronunciaba y que Madre Carmen les enseñó a repetir: PAZ Y BIEN

PARA SER SANTO...

miércoles, 1 de noviembre de 2017

 ...HAY QUE ESTAR ENAMORADO Y LOCO POR DIOS.

La Iglesia pone hoy ante nosotros una galería inmensa de santos. Todos ellos son resplandor de la misericordia divina. Al mismo tiempo, en esa pluralidad de ejemplos encontramos un consuelo: el amor de Dios se extiende a todas las épocas y circunstancias. 
 
Un santo es como pepita brillante que en medio de una roca quiere devolver al sol la luz que recibe de él. Así nosotros estamos llamados a corresponder al amor de Dios viviendo según su amor. Él nos da su gracia; abrámosle nuestro corazón y que nuestras obras se unan a la alabanza de los santos en el cielo.

LOADO SEAS, MI SEÑOR

jueves, 5 de octubre de 2017

...por quienes llamas a tu servicio 
Esta semana la familia franciscana está de fiesta celebramos a San Francisco de Asís,que cautivó la imaginación de sus contemporáneos presentándoles la pobreza, la castidad y la obediencia con la pureza y fuerza de un testimonio radical. Llegó a ser conocido como el Pobre de Asís por su desposorio con la Dama pobreza. 
 Todo en él refleja un alma en la que Dios lo era todo, sin división; un alma que se nutría de la verdad del Evangelio y que se había entregado enteramente a Cristo crucificado.


San Francisco tuvo un corazón alegre y humilde. Supo dejar no sólo el dinero de su padre y también supo aceptar la voluntad de Dios en su vida. Fue capaz de ver la grandeza de Dios y la pequeñez del hombre. Veía la grandeza de Dios en la naturaleza.
Sabe contagiar ese entusiasmo por Cristo a los demás. Predicar a Dios con el ejemplo y con la palabra. San Francisco lo hizo con Santa Clara y con sus seguidores dando buen ejemplo de la libertad que da la pobreza, el valor del sacrificio. a vivir con sencillez y con mucho amor a Dios. Lo más importante para él era estar cerca de Dios. Su vida de oración fue muy profunda y era lo primordial en su vida. Les dejamos la bendición de san Francisco.
Señor te bendiga y te guarde.
Te muestre su rostro y tenga
piedad de ti.
Te dirija su mirada y te de la paz 
El Señor te bendiga





ÁNGEL SANTO DE LA GUARDA, COMPAÑERO DE MI VIDA...

martes, 3 de octubre de 2017

...tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día.
Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.
En el antiguo testamento se puede constatar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)
La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el camino para llegar al Cielo.