¿QUIÉN ERES TÚ, DULCÍSIMO DIOS MÍO?

martes, 18 de septiembre de 2018


Y ¿quién soy yo, gusano vilísimo e inútil siervo tuyo?
Ayer  celebrábamos la fiesta de  la impresión de las llagas de nuestro Padre San Francisco, Él como San Pablo pudo llegar a decir “estoy crucificado con Cristo” pues su amor era tan hondo que sólo deseaba configurarse con el que tanto amaba. 

"Sintiéndose, pues, Francisco elevado hacia Dios a impulsos de los ardores de su seráfico amor, y transformado por compasión inefable en Aquel que quiso por nuestro amor ser crucificado, cierta mañana de un día próximo a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, cuando se entregaba en un lado del monte Alverna a los acostumbrados fervores de su oración, vio bajar de los cielos un serafín que tenía seis alas tan fúlgidas como resplandecientes… Dos alas del serafín se elevaban sobre su cabeza, dos aparecían extendidas en actitud de volar y las otras dos cubrían todo el cuerpo. Ante la visión tan maravillosa, llenóse de estupor el Santo y 
experimentó en su corazón un extraordinario gozo, mezclado de algún dolor… Al desaparecer aquella visión dejó en el corazón de Francisco un ardor admirable e imprimió en su cuerpo una efigie no menos maravillosa, pues al momento comenzaron a aparecer en sus manos y pies las señales de los clavos, iguales en todo a las que poco antes había visto en la imagen del serafín crucificado."(San Buenaventura).

CELEBREMOS CON ALEGRÍA EL NACIMIENTO DE MARÍA, LA VIRGEN...

sábado, 8 de septiembre de 2018



¿Cuántos años cumple hoy Nuestra Madre?... Para Ella el tiempo ya no pasa, porque ha alcanzado la plenitud de la edad, esa juventud eterna y plena que nace de la participación en la juventud de Dios que, según nos dice San Agustín, «es más joven que todos», precisamente por ser eterno e inmutable. Quizá hemos podido ver de cerca la alegría y la juventud interior de alguna persona santa, y contemplar cómo de un cuerpo que llevaba el peso de los años surgía una juventud del corazón con una energía y una vida incontenible. Esta juventud interior es más honda cuanto mayor es la unión con Dios. María, por ser la criatura que más íntimamente ha estado unida a Él, es ciertamente la más joven de todas las criaturas. Juventud y madurez se confunden en Ella, y también en nosotros cuando vamos derechamente ad Deum, qui laetificat iuventutem meam, (hacia Dios que nos rejuvenece cada día) por dentro y, con su gracia, nos inunda de alegría.
Desde su adolescencia, la Virgen gozó de una madurez interior plena y proporcionada a su edad. Ahora, en el Cielo, con la plenitud de la gracia  inicial y la que alcanzó con sus méritos uniéndose a la Obra de su Hijo, nos contempla y presta oído a nuestras alabanzas y a nuestras peticiones. Hoy escucha nuestro canto de acción de gracias a Dios por haberla creado, y nos mira y nos comprende porque Ella -después de Dios- es quien más sabe de nuestra vida, de nuestras fatigas, de nuestros empeños.

AMA DEL TODO A AQUEL...

sábado, 11 de agosto de 2018

... que del todo se entregó por amor

El Señor os bendiga y os guarde. Os muestre su faz y tenga misericordia de vosotras. Vuelva su rostro a vosotras y os dé la paz, a vosotras, hermanas e hijas mías, y a todas las otras que han de venir y permanecer en vuestra comunidad, y a todas las demás, tanto presentes como futuras, que perseveren hasta el fin en todos los otros monasterios de Damas Pobres.
Yo, Clara, sierva de Cristo, plantita de nuestro muy bienaventurado padre San Francisco, hermana y madre vuestra y de las demás hermanas pobres, aunque indigna, ruego a nuestro Señor Jesucristo, por su misericordia y por la intercesión de su Santísima Madre Santa María, y del bienaventurado Miguel Arcángel y de todos los santos ángeles de Dios, de nuestro bienaventurado padre Francisco y de todos los santos y santas, que el mismo Padre celestial os dé y os confirme ésta su santísima bendición en el cielo y en la tierra: en la tierra, multiplicándoos en su gracia y en sus virtudes entre sus siervos y siervas en su Iglesia militante; y en el cielo, exaltándoos y glorificándoos en la Iglesia triunfante entre sus santos y santas.
Os bendigo en vida mía y después de mi muerte, como puedo y más de lo que puedo, con todas las bendiciones con las que el Padre de las misericordias ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas en el cielo y en la tierra, y con las que el padre y la madre espiritual ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas espirituales. Amén.
Sed siempre amantes de Dios y de vuestras almas y de todas vuestras hermanas, y sed siempre solícitas en observar lo que habéis prometido al Señor.
El Señor esté siempre con vosotras, y ojalá que vosotras estéis siempre con Él. Amén.

EL SEÑOR LA ELIGIÓ ...

domingo, 10 de junio de 2018

... Y LA PREDESTINO

Ayer,  en la fiesta del Inmaculado Corazón de María, celebrábamos con gozo la Admisión al Noviciado de nuestra Hermana Josselyn María Hernández Velázquez.  Queremos compartir con vosotros esta gran noticia: ¡ha recibido, en este día, el Santo Hábito, signo externo de Consagración y de su pertenencia a esta Congregación de Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones. Le pedimos a ella que nos diga unas palabras:

"Comienzo la etapa del noviciado y con ella la alegría de poder iniciarla, hasta consumar mi vida toda para el Señor como Franciscana de los Sagrados Corazones.Consagrada al divino Corazón de Jesús y de María. A ellos, los Sagrados Corazones, titulares de nuestra congregación, me acojo con total confianza para vivir en fidelidad y perseverancia en mi vocación, pidiendo también por intercesión de nuestra beata Madre Carmen amar incesantemente a Jesús y amar la Congregación; amar las obras todas del Instituto y acrecentar  más en mí, cada día,  deseos de santidad". 

EL CORAZÓN DE JESÚS...

viernes, 8 de junio de 2018

...SOBREABUNDA DE AMOR DIVINO Y HUMANO

Hoy, junto con toda la Iglesia, celebramos una fiesta muy especial para nuestra Congregación: el SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS; pues, nuestro Carisma, mira a Cristo y a María en la grandeza de sus Corazones, esa es la expresión de nuestra identidad.
Pedimos al Dulcísimo Corazón de Jesús, que su amor y su paz reinen en el mundo entero, y que derrame su infinita misericordia sobre todos los hombres.
Que el Corazón de Jesús sea nuestro refugio, nuestra alegría, nuestra confianza, nuestra paz, nuestro amor…


Padre eterno, quiero consagrarme en el Espíritu Santo y ofrecerme a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, para ser un hijo tuyo cada vez más entregado y fiel.

Madre María, yo me entrego hoy a tu Inmaculado Corazón. Acógeme bajo tu protección maternal y condúceme a tu Hijo Jesús.

Señor Jesús, a través del Corazón Inmaculado de María me consagro y entrego a tu Sacratísimo Corazón. Haz que mi corazón sea imagen de tu Corazón, para que Tú vivas cada vez más en mí.
Sacratísimo Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María, ayudadme a acoger el Evangelio en mi corazón y a vivir en la fe, en la esperanza y en la caridad. De esta manera, Jesucristo, con su santa Cruz y su Resurrección, será para mí el Camino, la Verdad y la Vida. Que el Pan celestial sea mi alimento y que viva del sacrificio eucarístico, para ser capaz de vencer toda clase de mal y optar siempre por la vida.

Lleno de confianza me refugio en el cobijo de vuestros amantes Corazones. Proteged-me en todos los peligros y conducidme, una vez acabado el peregrinar terrenal, felizmente a la Patria eterna. Amén.