"YO TE HE GLORIFICADO EN LA TIERRA...

lunes, 12 de noviembre de 2018


....LLEVANDO A CABO LA OBRA QUE ME ENCOMENDASTE’’.
No hemos querido dejar de recordar el día 9 de Noviembre, fecha tan entrañable para todas nosotras. Hoy, después de haber vivido de cerca la Beatificación de M. Carlota, damos infinitas gracias a Dios por estas dos Beatas, Hermanas nuestras que desde el cielo interceden por todos nosotros.

Así lo cuenta el libro "En busca de la Sabiduría":

"La Madre no pudo levantarse.

El día 1 de noviembre se sintió algo mejor y estuvo con MADRE CARLOTA, que era entonces Secretaria General, ordenando documentos y escritos. Al terminar dijo: ‘’Ya estoy tranquila’’.
Sí; podía estar tranquila, había cumplido su misión en la tierra.
Empeora de nuevo. El martes día 7 el médico encuentra síntomas de tifus muy avanzado. Cuando se lo comunica a Madre Carmen, esta  no se altera, sabe que le falta poco para ‘’empezar su vida’’.

Todo va tomando en la Victoria un tinte de adiós definitivo, y la Madre se esfuerza, más que nunca, por alentar a sus hijas y comunicarles en sus últimos días la fortaleza y la serenidad que ella ha logrado con la oración y el sacrificio.    
 A las dos de la   madrugada del Jueves 9 de noviembre, Madre Carmen entrega su espíritu, al AMOR DE LOS AMORES  dueño de toda su vida por siempre en la Eternidad".


¡MADRE CARLOTA ES BEATA! 

Nuestra Congregación está de fiesta y seguimos celebrado interior y exteriormente, la beatificaron de nuestra querida Hermana M. Carlota y sus 15 compañeros mártires. Es una alegría inexplicable sentir que, una vez más, el Señor se abaja hasta nosotras para bendecirnos y darnos su gracia, y que la Iglesia se disponga a enaltecer a estos hermanos nuestros que peregrinaron junto con nosotros aquí en la tierra.





Agradecemos al Señor el don de la Beatificación de nuestros mártires.
Que el memorial de la Pasión y Muerte del Señor Jesucristo, haga de nuestras vidas un sacrificio de alabanza y de unión entre nosotros, en uno solo Cuerpo con Cristo.

ESTOS QUE ESTÁN VESTIDOS CON VESTIDURAS BLANCAS...

jueves, 1 de noviembre de 2018


...¿Quiénes son y de dónde han venido?
Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor de todos los Santos; y se trata de una gran alegría , como la de quien se encuentra en una gran familia donde sabe que hunde sus propias raíces...». Esta gran familia es la de los santos: los del Cielo y los de la tierra.
La Iglesia, nuestra Madre, nos invita hoy a pensar en aquellos que, como nosotros, pasaron por este mundo con dificultades y tentaciones parecidas a las nuestras, y vencieron. Es esa muchedumbre inmensa que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, según nos recuerda el Apocalipsis. Todos están marcados en la frente y vestidos con vestiduras blancas, lavadas en la sangre del Cordero. La marca y los vestidos son símbolos del Bautismo que imprime en el hombre, para siempre, el carácter de la pertenencia a Cristo, y la gracia renovada y acrecentada por los sacramentos y las buenas obras.

Muchos Santos de toda edad y condición- han sido reconocidos como tales por la Iglesia, y cada año los recordamos en algún día preciso y los tomamos como intercesores para tantas ayudas como necesitamos. Pero hoy festejamos, y pedimos su ayuda, a esa multitud incontable que alcanzó el Cielo después de pasar por este mundo sembrando amor y alegría, sin apenas darse cuenta de ello; recordamos a aquellos que, mientras estuvieron entre nosotros, hicieron, quizá, un trabajo similar al nuestro: oficinistas, labriegos, catedráticos, comerciantes, secretarias...; también tuvieron dificultades parecidas a las nuestras y debieron recomenzar muchas veces, como nosotros procuramos hacer; y la Iglesia no hace una mención nominal de ellos en el Santoral. A la luz de la fe, forman «un grandioso panorama: el de tantos y tantos fieles laicos a menudo inadvertidos o incluso incomprendidos; desconocidos por los grandes de la tierra, pero mirados con amor por el Padre; hombres y mujeres que, precisamente en la vida y actividad de cada jornada, son los obreros incansables que trabajan en la viña del Señor; son los humildes y grandes artífices por la potencia de la gracia, ciertamente del crecimiento del Reino de Dios en la historia». Son, en definitiva, aquellos que supieron «con la ayuda de Dios conservar y perfeccionar en su vida la santificación que recibieron» en el Bautismo.

BENDITA SEA LA HORA...

viernes, 12 de octubre de 2018

... EN QUE LA VIRGEN DEL PILAR BAJO EN CARNE MORTAL A ZARAGOZA


Omnipotente y eterno Dios que te dignaste disponer que la santísima Virgen María, Madre tuya, entre coros de ángeles sobre esta Columna de mármol, enviada del Cielo, viniera viviendo en carne mortal. Y que esta iglesia fuese edificada para su honra por el protomártir de los apóstoles, Santiago, y sus discípulos; te suplicamos por sus méritos e intercesión, nos concedas alcancemos fácilmente lo que con toda confianza pedimos. Tu que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

AMÓ AL SEÑOR SU DIOS...

jueves, 4 de octubre de 2018

...CON TODO EL CORAZÓN
Hoy la Iglesia celebra el día de San Francisco de Asís y más especialmente la Familia franciscana.

































Su vida es un ejemplo para todo cristiano, porque descubrió lo más importante para un ser humano: el amor de Dios. Él se abrazó a la cruz y, a pesar  de estar rodeado de seguridades, sintió una voz en el corazón, una llamada, tal como la gracia que Dios le entregó para poder responder. Francisco era rico y pudiente y si bien durante algún tiempo vivió unido al mundo, al fin eligió la pobreza.
Así también nosotros, hoy recibimos esas palabras de Jesús que nos dice “Ven y sígueme” y Él mismo es quien nos regala la gracia para escucharle y responderle.  En medio de esta realidad, el Señor nos llama a vivir en el amor, en el espíritu de las bienaventuranzas… Bienaventurados los pobres de espíritu, como dice el Evangelio, porque ellos heredarán el reino de Dios.
Francisco tomó en serio este fragmento de la Palabra del Señor y quiso imitarlo en la pobreza, en la “hermana pobreza” como decía este santo del siglo XII.


Una de las enseñanzas más hermosas que dejó el santo de Asís es que debemos ser sencillos, humildes y puros; él decía: qué dichosos y benditos son los que aman al Señor y cumplen lo que dice el Evangelio: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y a tu prójimo como a ti mismo”. Amemos pues nosotros a Dios



























, adorémosle con un corazón y con una mente pura, ya que Él nos hace saber cuál es su mayor deseo cuando afirma que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en verdad.



DULCÍSIMA VIRGEN MARÍA DE LA MERCED...

lunes, 24 de septiembre de 2018

...intercede por nosotros.

Hoy celebramos con gozo  a María santísima bajo la advocación de la Virgen de la Merced. A ella que es nuestra madre recurrimos solicitando su auxilio y protección para que interceda ante su Hijo santísimo por todos nosotros. Dios quiere, ciertamente, que  invoquemos a María, que nos acerquemos a ella con confianza, que apelemos a su maternidad, pidiendo que se manifieste como nuestra Madre. Ella jamás ha dejado de escucharnos. No olvidemos nunca  que la presencia de la Virgen en la Iglesia, y por tanto en la vida de cada uno, es siempre “una presencia maternal”, que tiende a facilitarnos el camino, a librarnos de aquellos peligros - pequeños o grandes - a los que nos conduce nuestra torpeza ¿Que sería de nosotros sin sus desvelos de Madre? procuremos ser buenos hijos. Ella está siempre atenta  a las súplicas de sus hijos y sus manos de Madre siempre están llenas de gracias que desea derramar sobre sus hijos.


"Querida madre, Abogada mía,  guárdame bajo tu manto y ampárame. Líbrame de todo mal, sácame de la aflicción que me aqueja. Encanto de mi corazón, embeleso delicioso de mi alma yo no tengo otra esperanza, después de  Jesucristo, que tú, Virgen Santísima de la Merced. Tú eres el auxilio de los afligidos; Tú,  que sabes ayudar amorosamente a los conocedores de tu bondad y de la eficacia de tu intercesión.
 En ti confiamos. Recibe mi ofrenda de amor, disculpa mis faltas y acepta mi agradecimiento por tantos y tan grandes favores que tus hijos hemos recibido. Reina de la gloria que bajaste del cielo a la tierra declarando que eres Madre de la Merced y de la misericordia, ruega por nosotros."