MARANA THA...

domingo, 29 de noviembre de 2020

 ...¡VEN SEÑOR JESÚS!



Las Hermanas de Novipost comenzamos nuestro camino de Adviento… La Iglesia nos regala este tiempo para aprender a esperar al que vino, al que viene y al que vendrá.

Una primera venida se realizó cuando el Verbo Divino se hizo hombre en el seno de María y nació –niño débil y pobre- en el pesebre de Belén. La segunda venida es constante, hecho de perenne actualidad; por la acción del Espíritu de Amor, Jesús está naciendo constantemente en las almas. La tercera venida de Cristo –que será en la gloria, el poder y el triunfo- es la que clausurará los tiempos e inaugurará la eternidad.

La Iglesia espera esta venida de su Señor con la misma ilusión con que un estudiante espera las vacaciones; con la emoción con que una madre espera a un hijo; con la urgencia con que el surco reseco espera la lluvia. Y lo esperamos porque no estamos satisfechos con lo que tenemos, porque necesitamos despertar el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena, porque necesitamos matricularnos en la escuela de la esperanza poniéndonos por delante la meta del encuentro salvador con nuestro Dios.

Santa María, Esperanza nuestra, nos ayudará en este tiempo de Adviento. Todos sus pensamientos se dirigen a Jesús, que nacerá en Belén. Junto a Ella nos será fácil disponer nuestra alma para la llegada del Señor…


"JESÚS NOS QUIERE MUCHO...

viernes, 6 de noviembre de 2020

 ...¡Y AL CIELO IREMOS CON ÉL!"

Hoy, día en que se conmemora a todos los mártires del siglo XX en España, nuestra Congregación celebra la fiesta litúrgica de nuestra Beata Madre Carlota de la Visitación. De ella nos dicen que “guardó siempre gran fidelidad y veneración por la Madre Fundadora, llegando a ser su secretaria y su biógrafa, y ejerció con gran caridad y eficiencia funciones de educadora y gobierno.”

En la persecución religiosa contra la Iglesia en España fue expulsada de la Comunidad de Vilanova de Bellpuig (Lérida), encontrando refugio en Barcelona donde, tras ser denunciada, se identificó como religiosa para salvar a una joven detenida. Recibió la corona del martirio en las vísperas del 14 de noviembre de 1936 mientras exclamaba: “¡Viva Cristo Rey!”

Cristo Eucaristía fue la comida que sostuvo a nuestra Beata Carlota; por eso se dejó arrancar la vida en el lagar y el molino de la persecución a la que fue sometida por ser fiel testigo de la fe en Jesucristo. Ella misma aseguraba: “Preparada estoy para la lucha”. Su martirio, sellado por la Santa Madre Iglesia con el reconocimiento de la santidad, es un estímulo para vivir hasta el fondo la fidelidad a Cristo y a la Iglesia. 

María “es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña”, dice el Papa Francisco. A Ella, a nuestra Madre del cielo, le pedimos que nos acompañe a lo largo de nuestra vida, para que en la sencillez de lo cotidiano, sepamos reconocer la voluntad del Señor, descubrir su amor a todos nosotros y responder como nuestra Madre Carlota y todos los santos.



¡LLAMADOS A SER SANTOS!

domingo, 1 de noviembre de 2020

Hoy celebramos el día de todos los santos. En su exhortación apostólica Gaudete et exultate, el Papa Francisco nos hace una llamada a la santidad, procurando encarnarla en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades: "Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor». Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada…"

"Los santos nos alientan y acompañan. Estamos unidos a todos ellos: no solo a los más conocidos, los del calendario, sino también  a los  "de la puerta de al lado", a los miembros de nuestra familia y conocidos que ahora forman parte de esa inmensa multitud. Los santos están cerca de nosotros, de hecho, son nuestros verdaderos hermanos y hermanas. Nos entienden, nos aman, saben lo que es nuestro verdadero bien, nos ayudan y nos esperan. Son felices y nos quieren felices con ellos en el paraíso. Por este motivo, nos invitan al camino de la felicidad, indicado en el Evangelio de hoy. En las Bienaventuranzas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas."


El Papa Francisco describe cada una de las Bienaventuranzas y su invitación, concluyendo cada sección:

● “Ser pobre en el corazón, esto es santidad.”

● “Reaccionar con humilde mansedumbre, esto es santidad.”

● “Saber llorar con los demás, esto es santidad.”

● “Buscar la justicia con hambre y sed, esto es santidad.”

● “Mirar y actuar con misericordia, esto es santidad.”

● “Mantener el corazón limpio de todo lo que mancha el amor, esto es santidad.”

● “Sembrar paz a nuestro alrededor, esto es santidad.”

● “Aceptar cada día el camino del Evangelio aunque nos traiga problemas, esto es santidad.

“Si buscamos esa santidad que agrada a los ojos de Dios, y reconocemos a Cristo en el pobre y en el que sufre, se nos revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas. El Señor nos dejó bien claro que la santidad no puede entenderse ni vivirse al margen de estas exigencias.”

Dios pide todo de nosotros, y también nos lo da todo. No quiere entrar en nuestras vidas para disminuirlas, sino para llevarlas a plenitud. Pidamos que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. Así compartiremos una felicidad que el mundo no nos podrá quitar.



HIJAS MÍAS....

viernes, 8 de mayo de 2020

...¿ME SERÉIS FIELES?

"A Ti, Señor, la gloria y la alabanza, 
que en el humilde muestras tu poder.
¡Te bendecimos por tus obras santas!"

Un año más damos gracias a Dios por poder celebrar estos 136 años de la fundación de nuestra Congregación, y por habernos regalado el don de la presencia de Madre Carmen en la Iglesia. Su recuerdo continúa presente entre nosotras, sus hijas, y esto nos empuja a seguir  haciendo vida sus palabras: Cuando miro al cielo, se acrecientan mis deseos de ir por esos mundos a enseñar a las almas a conocer y amar a Dios.”

Y es así, que generaciones  de Hermanas han venido haciendo suyas estas palabras, siendo dóciles a la voz del Espíritu, como lo fue nuestra Madre.

Pedimos al Señor por nuestra Congregación y las obras apostólicas que se llevan a cabo dentro de ella. También pedimos por cada una de las Hermanas, para que seamos fieles al carisma de nuestro Instituto.

"ALÉGRATE MARÍA, LLENA DE GRACIA...

miércoles, 25 de marzo de 2020

...EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO!"

“Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo nacido de mujer”. Como culmen del amor por nosotros, envió Dios a su Unigénito, que se hizo hombre, para salvarnos y darnos la incomparable dignidad de hijos. Jesús se hizo realmente como nosotros, tomando naturaleza humana en las entrañas purísimas de la Virgen María. Dios pudo restaurar la naturaleza humana de múltiples maneras, pero eligió esta. La Encarnación es la plenitud de la cercanía de Dios con el hombre, es la manifestación suprema del amor divino por el hombre, y sólo la inmensidad de este amor puede explicarla.

Este es el misterio más entrañable y trascendental de la historia de la humanidad y, sin embargo, tuvo lugar en un pequeño pueblo de un país prácticamente desconocido, en “una virgen desposada con un hombre llamado José”. María escucha y pondera las palabras del ángel. Quedó turbada ante ellas, pero con una turbación que no la dejó paralizada. No opuso resistencia en su inteligencia y su corazón: todo estaba abierto a la voluntad divina, sin restricción alguna.

“He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. La respuesta de María es aún más definitiva que un simple . Es la entrega total a lo que el Señor quería de Ella en aquel momento y a lo largo de toda su vida. El que nos pide el Señor a cada uno se prolonga a lo largo de toda nuestra vida; nos lleva a no pensar demasiado en nosotros mismos y a estar atentos, con el corazón vigilante, hacia donde viene la voz de Dios que nos señala el camino.

Al contemplar este misterio, dejémonos amar por un Dios que se hace pequeño para estar cerca de nosotros; dejémonos abrazar y acompañar por una Madre que es modelo y maestra de una entrega sin límites, comprometida y gozosa.